En 2015 Plenitud participó en un programa de Innovación por los Santanderes, en la Cámará de Comercio de Bucaramanga, como parte del programa, los participantes fueron invitados a hacer preguntas de los servicios innovadores que querían implementar y nuestra pregunta fue:
¿Qué impacto había tenido el desorden en su empresa a nivel laboral y personal los últimos años? Las respuestas fueron concluyentes:
El desorden produjo que los empleados perdieran mucho tiempo buscando información, completando tareas, resolviendo problemas y reprocesos.
El desorden llevo a cometer más errores, desperdicio y recompras de cosas que ya existían, pero que no se encontraban y en ocasiones robos.
Por olvidos se incumplieron con los pagos en las fechas estipuladas.
El desorden redujo la calidad de los productos y servicios, lo que ocasionaron reclamos por parte de los clientes y pérdida de ventas.
Por incumplimientos y pedidos errados
El desorden provocó estrés y ansiedad en los empleados y directivos, lo que afectó negativamente la productividad y la moral del equipo.
El desorden produjo condiciones peligrosas en el lugar de trabajo, lo que aumento el riesgo de accidentes y lesiones.
Aprovecharon el desorden y la falta de control para tomar ventaja con los recursos de la empresa.
Entonces pensamos
¿Cómo podríamos concientizarnos del impacto de las consecuencias de tales resultados? y nos incluimos porque también recorrimos algo de ese camino.
Luego consideramos nuestro trabajo de evaluación de personal y llegamos a la conclusión que lo primero debería ser:
1. Analizar los datos cuantitativos y cualitativos para determinar las pérdidas y los patrones. Este análisis nos permitirá identificar las áreas de mejora, los puntos críticos y los puntos ciegos.
2. Formación de los responsables del área específica a través de nuestro programa de proyección laboral, esta capacitación les permitirá explorar su máximo potencial y comprender la relevancia del orden interno en su influencia sobre el entorno, las finanzas y el bienestar emocional.
3. Visualizar los problemas con herramientas de Kaizen y Lean para identificar áreas de mejora y puntos críticos y entender que la solución viene precisamente de las personas que están a cargo, nuestro trabajo es solo ser un observador que muestra esos puntos ciegos y cómo mejorarlos.